
Leo hoy una noticia salida en
Expansión sobre las nuevas formas que tienen las centrales franquiciadoras para poder seguir con el
ritmo de aperturas previsto.

El artículo trata sobre el hecho que algunas
centrales deciden efectuar el papel de banco para así poder facilitar el acceso al crédito necesario para realizar la inversión, como en el caso de
PRESSTO. Obviamente para este franquiciador, existen unos condicionantes:
- que ya sea franquiciado de la cadena
- solo para aperturas en España
Esta politica de financiación coyuntural afirman, la acomenten porque han visto que existe un porcentaje de un
25% de nuevas aperturas que no se han realizado o retrasado por falta de liquido.
Evidentemente, la respuesta a este tipo de acciones ha sido dispar, desde los que entreveen un peligro por la posibilidad de
no retorno del capital como
Santiago Barbadillo hasta los que
aplauden esta opción como
Xavier Vallhonrat.
La verdad es que la lectura final puede ser un poco de ambas. Si no se conoce a quien se deja y no hay garantías, la primera postura parece ser la más razonable.

Por el contrario si se conoce, la segunda visión es la acertada. Y lo es porque, no lo olvidemos,
la franquicia necesita crecer y muchas veces, rápido.

A veces este crecimiento depende de la ubicación y a veces en determinadas localizaciones solo hay
cuota de mercado para una unidad del sector competitivo al que pertenece.
Por ello, la opción de ser además un agente financiero presenta una serie de
ventajas adicionales:
- Es un
valor añadido al intangible de la compañia que la hace
más valiosa a la vista de sus actuales y potenciales franquiciados.
- Si bien es una opción más cara que la de crecer con
capital ajeno, lo es más barata que crecer con
recursos propio, pues tiene una duración determinada. Además, en una forma mixta como podría ser una
joint venture o participativa, los inconvenientes de gestión suelen ser
costes sumergidos que no se suelen valorar en su justa medida.

- Para desempeñar dicho papel de agente financiero, obliga a la Central a llevar un
registro y conocimento exhaustivo del franquiciado. Ello implica
mayor comunicación y mayor implicación por ambas partes: del
franquiciador en cuanto a "se juega la pasta" y del franquiciado "sus dos negocios", con lo cual la
relación de quasi-socio es realmente presente en la relación que inician.
Realmente es una apuesta valiente...
Si la situación financiera de los mercados sigue así, este
será un rol que muchas centrales tendrán que jugar pero que previamente debe ser
estudiada, sopesada e implementar ciertos mecanismos para su correcto funcionamiento en cuanto a análisis interno u externo realizados sobre la lógica del negocio.
Pero eso es harina de otro costal!!!.